El aceite de belleza es un tratamiento protector universal, con un fuerte poder regenerador e hidratante.
Su excepcional riqueza en ácidos grasos y vitamina E lo convierte en la mejor protección contra las agresiones de la piel: calor, frío, viento, calefacción, quemaduras solares, agua de mar, cloro, irritaciones debidas a enfermedades de la piel, etc.
Puede usarse diariamente mediante ligeros masajes en cara y cuerpo, así como después de las exposiciones al sol. Usándose como suavizante o mascarilla, antes del lavado, protege y regenera el cabello.